La pareja mexicana conformada por Gaby Aspiri, de 58 años, y Adrián Esparza, de 57 años, son conocidos como "Mexicanos Dejando Huellas". Una aventura viajera que iniciaron el 5 de diciembre de 2021, cuando salieron desde Jalisco, México, con el propósito de conocer el mundo y vivir cada experiencia al máximo.
Durante cuatro años recorrieron completamente su país natal. Posteriormente cruzaron hacia Guatemala, El Salvador, Belice y Honduras, hasta ingresar a Nicaragua por el puesto fronterizo de Las Manos hace aproximadamente una semana.
Actualmente se encuentran en la ciudad de Ocotal, donde han compartido su inspiradora historia, llena de constancia, paciencia y retos.
En esta experiencia no viajan solos. Los acompaña su fiel compañero Balam, un perro Xoloitzcuintle mexicano, conocido como el “perro azteca”, una raza ancestral que forma parte de la identidad cultural de México. Balam ha estado presente en cada kilómetro recorrido por la pareja.
También llevan consigo una planta de albahaca que los acompaña desde hace cuatro años, que fue un obsequio recibido en Tepic, Nayarit, por parte de una señora que falleció. Desde entonces, la albahaca viaja con ellos como símbolo de gratitud, memoria y conexión con las personas que han marcado su camino.
Gaby y Adrián explican que logran sostener su sueño de viajar gracias a una casa de alquiler que poseen en México, lo que les permite financiar su recorrido.
Este es el vehículo en el que se transportan los mexicanos. Foto: Marvin Gadea/Radio ABC StereoRecorrer los continentes
Entre sus metas está llegar a Sudamérica. Tienen previsto avanzar hasta Panamá y, posteriormente, embarcar hacia Colombia para continuar su recorrido por el mundo, ampliando así su travesía por el continente sudamericano.
Con su vehículo (un van llamada Hermosa), su perro azteca y una albahaca cargada de significado, esta pareja mexicana sigue demostrando que los sueños no tienen edad y que siempre es posible emprender el viaje de la vida.
"Después de Sudamérica esperamos cruzar hasta África del Sur, Europa y después Asia, depende las fuerzas que nos dé Dios, este proyecto lo dejaremos hasta que ya no podamos, por algo que pase, por la edad pero nuestra meta es terminar el camino recorriendo el mundo", relata Adrián, quien agrega que eligieron este estilo de vida conocido como nómada.
"Es una vida muy bonita, no es para todos, dejamos al lado el confort pero aquí estamos, en Ocotal llevamos 1 semana y la gente se ha portado muy linda con nosotros, me quedé asombrado, la gente es muy especial y estamos disfrutando Nicaragua", cuenta el mexicano sobre su experiencia en tierra pinolera.