La llegada del 2026 marca un nuevo escenario para los vendedores ambulantes y temporales de la ciudad de Estelí, quienes tras el dinamismo comercial de diciembre enfrentan ahora una marcada disminución en las ventas y la necesidad de ingeniárselas para obtener ingresos.
Pedro Fuentes, vendedor ambulante de fajas, carteras, cargadores y gafas de sol, relató que durante los últimos días de diciembre logró vender gran parte de su mercadería. Señaló que es enero el que suele ser uno de los meses más difíciles, ya que el movimiento comercial disminuye considerablemente y las ventas se reducen casi en su totalidad.
Moisés Peralta, otro vendedor ambulante, compartió que experimenta también esta situación. Explicó que la temporada navideña representó una oportunidad favorable para comercializar juguetes, fajas y artículos luminosos, pero, con el inicio del nuevo año, la afluencia de clientes ha bajado, un comportamiento que considera habitual en esta época.
En contraste, los comerciantes temporales dedicados a la venta de pólvora concluyen su actividad tras las festividades. Lucía Gutiérrez, comerciante de juegos pirotécnicos, indicó que las ventas fueron exitosas y que incluso el pasado 6 de enero logró colocar los últimos productos que tenía disponibles.
Ahora, Lucía se prepara para retornar a su actividad habitual, trasladándose a un tramo del Mercado Alfredo Lazo, donde comenzará a ofertar diversas frutas a su clientela.